Lecturas recomendadas:
Nota de un redactor
Los hechos que presenció el Mago en Celestia no están directamente relacionados con los eventos que suceden después en Safaria. Es un pequeño detalle que hace al Arco II tan especial en mi opinión: La villana de este Arco, Morgana, se va revelando poco a poco al jugador, que pasa de ser una amenaza sin forma (La Reina Umbría) a ser una figura de la cual conocemos su pasado, presente y futuro (esto se ve al final del Arco II, en Crisalis).
En el Arco I, el Mago visita los mundos en un orden concreto por un motivo concreto, que es perseguir a Malistaire. El Arco II es bastante más complejo y las acciones de la villana suceden en paralelo y fuera del alcance del protagonista (El Mago)
Muchas personas detestan o no entienden la historia de Morgana por la forma en que ha sido contada… por esa razón, las publicaciones referentes al Arco II tendrán frecuentemente notas como esta.
El por qué del viaje a Safaria
La profesora Dalia Flamea, en colaboración con su asistente Umlilo Cazasol, ha organizado un programa de intercambio de estudiantes para que los alumnos de Cuervosoto descubran el mundo de Safaria y así ampliar sus fronteras.
La expedición a Safaria está liderada por Umlilo Cazasol, un flamenco nativo de este mundo, seis privilegiados estudiantes de Cuervosoto y el príncipe olifante Tisiri Platadent, quien se une a los estudiantes y los acompaña una vez estos acceden a Safaria a través del Portal de los Mundos.
El Cruce del Baobab es un territorio de paz al que no llegan los conflictos entre tribus y reinos.
Todo avanza bien hasta que un giro dramático de los acontecimientos provoca que la expedición al completo desaparezca.
Al saber de esta terrible noticia, que tan calamitosas consecuencias puede acarrear, la profesora Dalia y Merlo Ambrosio se ponen en contacto con El Mago, cuyo excelente currículum lo vuelve la persona indicada para ir a Safaria y rescatarlos a todos una vez más.
Dalia Flamia le da al Mago una foto de la expedición al completo, donde aparecen los seis estudiantes, Umlilo y el Príncipe Tisiri, momentos antes de que todo se fuera al traste
Antes de partir a este mundo salvaje y peligroso, Sir Reginald Baxby entrega al protanista de nuestra historia la llave de la Espiral a Safaria. Sir Reginald es nativo de este mundo y le dice al Mago que busque a un chamán llamado Inyanga Rayaplata cuando esté allí.
Curiosidad
En la misión principal de Safaria, las siluetas de la foto se van completando a medida que el personaje principal encuentra a los personajes desaparecidos. Para narrar el resumen de la historia de este mundo, Safaria, he utilizado la búsqueda de los estudiantes como hilo conductor.
Un poco de contexto: La situación política de Safaria, antes y durante la visita de los estudiantes.
Safaria es un mundo de vasta extensión que agrupa diferentes climas y sobre el que conviven (difícilmente) cuatro razas dominantes: leones, cebras, olifantes y gorilas dorsonegro.
Los leones viven en las estepas de la Sabana, separados en tribus que se organizan bajo el control de una tribu dominante, la cual proclama una pareja de monarcas, rey y reina, quienes gobiernan asegurando la paz y distribuyendo los recursos desde las Rocas de Nemea, un lugar sagrado para los leones. Compiten directamente con las cebras, quienes en tiempo de escasez no reparan en ocupar el territorio de los leones.
Las cebras viven en Samunda, una selva tropical que crece en torno al río que atraviesa todo el mundo-continente. El sistema de gobierno de las cebras es una monarquía que pertenece a la dinastía Sibu. El rey y la reina designan, de entre sus guerreros más fuertes, a capitanes y tenientes. Al mismo tiempo, el rey cebra regente es reconocido como el mejor guerrero cebra (no sabemos si es por la sangre Sibu o es un título autoproclamado)
Los olifantes viven en la Ciudad de Piedra, una ciudad portuaria de marfil y oro a orillas del río, gobernada por la reina Aryanah Platadent y su círculo de consejeros desde el Palacio Darayani. De nuevo, el sistema político de los olifantes es una monarquía.
Finalmente tenemos a los gorilas dorsonegro, quienes viven (o vivían) en la Jungla Conga bajo el mando de un líder. No se sabe mucho más de su sistema de gobierno, ya que los gorilas se han aislado del resto de razas de Safaria.
Para mantener la paz entre las razas existe el consejo del Baobab, que reúne a un representante de cada reino. El Baobab es un gran árbol en el centro de Safaria cuyas raíces unen las tierras de este mundo.
Por desgracia, el consejo muchas veces es ineficiente a la hora de lograr un acuerdo para disolver las constantes tensiones entre las razas.
El verdadero guía: Inyanga Rayaplata
Tras atravesar el Portal de los Mundos, el Mago llega a Cruce del Baobab, una zona neutral para los reinos de Safaria, que acoge a visitantes y mercaderes y que se encuentra a la sombra de un enorme árbol de baobab.
Allí, el chamán Inyanga Rayaplata lo recibe y le informa sobre la dirección que han tomado los estudiantes: Umlilo Cazasol los llevó a la Sabana para conocer a las tribus que viven allí.
Para acceder a la Sabana, el Mago debe ganarse la confianza del consejo, la aprobación del consejo del Baobab y un mapa de la Sabana.
En la Corona del Baobab hay un asiente para cada representante de cada raza. De izquierda a derecha: león, cebra, olifante y gorila. Por desgracia, los gorilas dieron la espalda al Consejo y a Safaria tiempo antes de que el Mago llegara a Safaria.
Al acceder a las habitaciones de los estudiantes para encontrar el mapa, el Mago da, sin esperarlo, con la primera de los seis estudiantes desaparecidos: Simona Lanzaluz. Por desgracia, Simona no está sola y un enorme escarabajo amenaza con devorarla.
Del escarabajo de encarga el Mago y, tras acabar con él, Simona le entrega su mapa de la Sabana y se marcha de vuelta a Magoburgo a través del Portal de los Mundos.
Primer estudiante salvado: 1/6, un flamenco y un príncipe olifante.
Con el permiso de los consejeros cebra, león y olifante, el Mago puede al fin adentrarse en la Sabana. Allí deberá buscar a Msisi Rayarroja, una guía local que acompañó a Umlilo y a los estudiantes por la Sabana.
El Mago se adentra en la Sabana y llega al campamento Mgobo, un asentamiento cebra en territorio de los leones. Allí conoce a una extraño ser llamado Tik-Tik Serpenlengua que dice conocer muy bien a los leones...
El Campamento Mgobo, un asentamiento cebra en territorio de los leones, justo en el paso que estos tienen para acceder al Cruce del Baobab, ¡vaya! ¡que bien que les viene! Estos herbívoros... siempre reclamando tierras que no son suyas por "escasez" de recursos...
Tik-tik parece apiadarse del Mago y, tras intentar localizar sin éxito a la guía Msisi, lo envía a luchar contra la tribu de los Zarpatrueno, de quienes Tik-tik asegura que son impredecibles y violentos.
Pero la realidad es otra: los Zarpatrueno son cordiales y solo intentan sobrevivir en tiempos de escasez. El Mago los ayuda a reparar su pozo y, a cambio, Olemeli Zarpatrueno libera al segundo estudiante desaparecido, Edwin Pasotrol.
¡No os confundáis! Los Zarpatrueno no querían comerse a Edwin, es solo que él se metió en un lugar que no debía y acabó preso.
Segundo estudiante salvado: 2/6, un flamenco y un príncipe olifante
El Mago vuelve donde Tik-Tik Serpenlengua para reanudar la búsqueda del resto de estudiantes. Esta vez, Tik-tik manda al Mago a conocer a la tribu de los Krinoskur y le aconseja que use la violencia.
Pero nada más lejos de la realidad: Los Krinoskur son pacíficos y en su aldea está tranquila y a salvo la tercera estudiante desaparecida, Edna Selvavent.
Edna es una invitada en la tribu y ella, al contrario que el resto de estudiantes, ha decidido quedarse allí por voluntad propia. Su deseo es ayudar a los Krinoskur a abastecerse y prepararles un pequeño huerto del que poder comer. El Mago ayuda a Edna a crear este jardín y con ello, recibe el agradecimiento de los Krinoskur y devuelve un estudiante más a Cuervosoto.
En la fotomancia: el asentamiento Krinoskur junto al huerto que Edna y el Mago cultivaron <3
Tercer estudiante salvado: 3/6, un flamenco y un príncipe olifante.
El Mago vuelve a hablar con Tik-Tik y a partir de este punto, la situación se vuelve más compleja.
Tik-Tik envía al Mago a la última de las tribus de la Sabana en el interior de la estepa: la tribu de los Crinespectro.
Los Crinespectro son una tribu maldita, salvaje y peligrosa a causa de la magia negra que les aflige. En una batalla contra los Crinespectro, estos dejan caer el bastón de Msisi, lo que confirma que el misterio del paradero de la guía está en sus garras.
Al volver al campamento Mgobo, donde Tik-tik espera, este envía al Mago a buscar "pruebas del destino de los estudiantes" en su cabaña... pero dentro, otro escarabajo gigante hace guardia. El Mago lo derrota, pero en la cabaña no hay pruebas de ninguna clase... al salir, Tik-tik Serpenlengua ha desaparecido.
Sin la ayuda de Tik-Tik, el Mago recurre a Inyanga Rayaplata para descubrir la verdad sobre los Crinespectro:
Antes de la llegada de El Mago a Safaria, la Reina Umbría dotó a Nergal, hermano del rey Mansa, un poder tal como para convertir al legítimo rey de los leones en una criatura indefensa y corromper a la tribu dominante. Para deshacer este mal, Inyanga prepara un muti (un remedio curativo) para purificar el pozo de agua de los Crinespectro y sanar a la reina Tanei Crinespectro.
La reina, liberada de la maldición, da al Mago el conjuro para acceder a las Rocas de Nemea, casa real de los leones. Allí, el Mago encuentra a Msisi y a la cuarta estudiante, Johanna Cuervovuel, derrota a Nergal y ayuda al rey Mansa a recuperar su antigua forma.
Tras las aventuras en la Sabana, todo parece haber sido reestablecido a su antiguo orden, pero algo falta: La Corona Dorada, símbolo de poder para los leones, fue robada por la Reina Umbría cuando esta corrompió a Nergal.
Se podría decir que las Rocas de Nemea sirven de residencia al monarca regente entre los leones.
Cuarto estudiante salvado: 4/6, un flamenco y un príncipe olifante
Msisi Rayaroja, ya a salvo de la influencia de las sombras, le explica al Mago que es muy probable que el resto de estudiantes hayan huido en dirección a Samunda, el reino que colinda con la Sabana.
Así pues, el Mago se dirige a las selvas donde habitan las cebras, de quienes debe ganarse su favor para acceder al interior de la ciudad.
En Samunda, el Mago se encuentra de nuevo con una figura conocida... el hechicero del rey cebra, un tal Tse-Tse Serpenmuerde, quien promete ayudarlo a encontrar a los alumnos desaparecidos.
Sin embargo, un fallo de cálculo de Tse-Tse hace que el Mago descubra que es un mentiroso y un traidor del reino de Samunda, que ha permitido que unos mercenarios accedan al reino disfrazados de cebra.
Tse-Tse huye y el Mago advierte a la reina de Samunda, Amahle Chaparrón, de la situación del mago consejero. Pero la reina Amahle ya está al tanto, pues Tse-Tse, antes de desaparecer, hechizó al Rey Shaka Sibu, volviéndolo loco.
La tarea del Mago ahora es liberar al rey de la maldición que lo aflige y para ello irrumpe en la casa de Tse-Tse, siguiendo las indicaciones de la princesa Mandisa.
Pero en la cabaña no hay rastro de Tse-Tse... solo otro escarabajo gigante y... el quinto estudiante, Esteban Desolado.
En el exterior de la ciudad de Samunda, las cebras mantienen una guerra con los olifantes y los rinocerontes. Estos últimos son una raza de mercenarios (guerreros a sueldo) contratados por el reino olifante para atacar a las cebras.
Quinto estudiante salvado: 5/6, un flamenco y un olifante.
Esteban Desolado revela al Mago que fue secuestrado por Tse-Tse para "ser entregado a su reina" y que la siguiente dirección del brujo cebra es la Tumba de los Reyes Cebra.
En la Tumba de los Reyes Cebra, Tse-Tse roba la esencia del fallecido rey Sanga Sibu y se marcha, dejando un espíritu enfurecido contra el Mago.
Pero el Mago (que siempre vence) derrota a Sanga Sibu, lo que hace que recupere la serenidad. Sanga Sibu le entrega al Mago un arma sagrada: la Espada Quagga. Con esta espada, el Mago podrá curar a Shaka Sibu... si no llega antes para detener a Tse-Tse.
Rápidamente, el Mago va a la sala del trono y allí Tse-Tse, haciendo uso de la esencia de un rey cebra, reclama el Escudo Dorado de las cebras y se marcha para llevarselo a la Reina Umbría (maldito y escurridizo Tse-Tse)
El Mago se enfrenta en un duelo contra Shaka Sibu el rey maldito y corta con la Espada Quagga las vides oscuras que envenenaban al rey.
Dos reinos de Safaria han sido salvados y cinco de los ocho miembros de la expedición rescatados... pero también dos poderosas reliquias han caído en las manos de la Reina de las Sombras.
La princesa Mandisa Chaparrón, en los jardines del palacio de Samunda. Ella y la reina Amahle solicitan la ayuda de el Mago para curar a Shaka Sibu de la maldición de Tse-Tse.
Cruzando del río, al puerto de marfil y oro...
El siguiente destino del Mago es la Ciudad de Piedra, centro del reino olifante. Allí, la influencia de las sombras también ha provocado estragos y las tensiones con el reino de Samunda no paran de crecer.
Tras ganarse la confianza del guardián del Palacio, el Mago gana el derecho de hablar con la desinteresada reina Aryanah Platadent. La reina le explica al Mago el por qué de la guerra contra Samunda: al parecer los olifantes capturaron a uno de los estudiantes y este les explicó que unos bichos gigantes (como los escarabajos que aparecían todo el rato en las cabañas) atacaron a la expedición en la Sabana y en el exterior de Samunda. Estos capturaron a Umlilo y al resto, incluyendo al Príncipe Tisiri.
Pero los olifantes oyeron lo que les interesó, acusaron a las cebras del secuestro del príncipe y encerraron al estudiante en el zoológico de la ciudad. Este estudiante es Lars Ojobril.
Para poder liberar al estudiante que falta, el Mago debe ayudar a la reina Aryanah a solventar el problema de la revolución olifante. Con la colaboración de Hathi Trompafort, consejero de la reina y las pistas de una misteriosa comerciante, Tala Serpentemor, el Mago descubre que los olifantes rebeldes poseen unos turbantes hechizados con gemas que proceden de la Jungla Conga.
Una fotomancia de la reina Aryanah Platadent, madre del príncipe Tisiri Platadent. Como se observa en la imagen, ella está muy preocupada por su hijo y su reino al borde del colapso (sarcasmo)
La trama se intensifica: la corrupción de Safaria
El Mago sigue el caso de la rebolución olifante y esto le lleva a los Muelles de la Ciudad de Piedra a través de una ruta alternativa.
Allí rastrea a un mercader olifante nada legal llamado Belloq. En la tienda de Belloq, el Mago pilla desprevenido a uno de los consejeros de la reina Aryanah, Rasik Sinorgull y descubre su traición: él, junto con Belloq, han estado importando gemas malditas y piedra oscura de la Jungla Conga, financiando en secreto a los rebeldes.
El poder de los consejeros es tal (¿o quizás la falta de implicación de Aryanah?) que Rasik ha podido construir en los Muelles el Palacio Negro: un lugar de culto a la Reina Umbría desde donde se dirige y controla a los rebeldes Musuth.
El Mago logra infiltrarse en el Palacio Negro y ahí dentro hace varias cosas: atrapa a Rasik, el consejero traidor, destruye las piedras hechizadas que mantienen a los olifantes embrujados y dóciles ante la rebelión y se enfrenta a Tse-Tse... Tik-Tik... no, Tim-Tim Serpentojo, otro de los avatares del siervo de la Reina Umbría.
Tim-Tim... digo, Tse-Tse, revela al Mago antes de huir que su Reina de las Sombras se dirige al Cementerio de Elefantes, donde se guardan las Espadas Doradas, la reliquia olifante.
A cambio de todo el trabajo, la reina Aryanah Platadent permite que Lars Ojobril sea libre.
El Palacio Negro en los muelles de la Ciudad de Piedra. Esta construcción es un tributo a las Sombras, un gesto de devoción de los siervos de la Reina Umbría en la propia Safaria. Al parecer, el poder de Morgana es tal que fascina a los seres a ir en contra de su propio bienestar...
Seis estudiantes salvados... pero aún quedan un flamenco y un príncipe olifante...
En este punto de la historia, queda claro que todo el mal acontecido en Safaria era debido a la Reina Umbría, aunque el Mago aún no sabe por qué.
Con la última información que sabe, el Mago se dirige al Cementerio de Elefantes, más allá de la Jungla Conga.
La Jungla Conga es un lugar peligroso: los gorilas, quienes antes la habitaban, fueron los primeros en doblegarse ante las sombras y jurar lealtad a la Reina Umbría en su retorno, haciéndole entrega de su reliquia dorada. El líder gorila, Kallah Dorsonegro, se postró ante ella y tras él lo siguieron el resto de gorilas... todos menos una: la chamana Koko Signofum.
Con su ayuda, el Mago es capaz de adentrarse en la Jungla Conga y llegar a las Puertas de Mamut, la entrada al Cementerio de Elefantes.
En el interior de la Jungla, el Mago descubre la cantera que los gorilas explotan: de ahí extraen esa piedra extraña que los agentes de la sombra utilizan para hechizar a los olifantes y construir el Palacio Negro. En la excavación, el Mago encuentra a Umlilo Cazasol .
Umlilo le explica al Mago que los siervos de la Reina Umbría han secuestrado a los flamencos en jaulas especiales para extraer su poder y lo envía a luchar contra el vigilante Salakir Tejenoches para recuperar la Llama eterna de los flamencos.
La Llama eterna de los flamencos
Los flamencos de Safaria son una raza de seres mágicos vinculados al fuego, lo cual explica su conexión con la profesora Dalia Flamea, quien también es un ser mágico vinculado al fuego.
Por si no lo recuerdas, Dalia Flamea no es humana: ella es una elfa de fuego, procedente de Rarobosque en el Mundo de Ávalon.
No se sabe mucho más de los flamencos, salvo este dato. Tampoco se sabe sobre el origen de esta Llama Eterna o sobre si los flamencos pertenecen a un reino como los otros de Safaria. ¿Profundizará algún día el juego en su historia?
Con la Llama Eterna, el Mago puede deshacer el conjuro que mantiene atrapado a Umlilo y así, el asistente de Dalia Flamea puede volver a volar libre.
El Cementerio de Elefantes es un lugar sagrado para el reino olifante, protegido por magia y oculto en las profundidades de la jungla.
Allá donde los elefantes descansan por toda la eternidad
Koko Signofum ayuda al Mago a atravesar las Puertas de Mamut, recuperando las gemas de la estatua guardiana que mantiene la entrada sellada.
En el interior del Cementerio, el Mago se encuentra con el noble espíritu de la Reina Elisa, primera reina olifante, quien ha vuelto del más allá para expulsar a las sombras de Safaria una vez más.
Y es que, en el interior de la cámara central del mausoleo, descansa el cuerpo de la monarca Elisa y junto a él, las Espadas Doradas que tanto ansía la Reina Umbría por lo que el Mago debe darse prisa.
El Mago ha de purificarse en las fuentes sagradas, invocar a los espíritus de los tambores sagrados y reunir las pertenencias de la Reina Elisa para ganar el derecho a acceder al interior de su tumba.
El Cementerio de los Elefantes es un lugar que conecta la vida con el otro lado. Aquí descansa una de las figuras más importantes del pasado de Safaria: la reina Elisa.
La luz atraviesa las sombras, pero ya es tarde:
En la cámara de Elisa, la Reina Umbría y Tse-Tse esperan a que el príncipe Tisiri, hechizado, recite el conjuro para reclamar las Espadas Doradas y abrir el camino al Lago Espejo.
Ya es tarde, Morgana, la Reina Umbría, ha recuperado las cuatro reliquias doradas.
El Mago rescata al Príncipe Tisiri y se prepara para su siguiente objetivo.
La persecución final: a la Montaña Luminosa, más allá del Espejo
El Mago vuelve a donde todo empezó, al Cruce del Baobab. Allí, cuenta a Inyanga Rayaplata sobre lo acontecido y este lo ayuda a encontrar el camino al Lago Espejo.
En el pasado, el Consejo de la Luz, dirigido por Merlo Ambrosio, derrotó a la Reina Umbría en Safaria y la privó de gran parte de su poder. Le arrebataron a Morgana la baraja de las sombras y la sellaron en el interior del Lago Espejo. Para sellar este lugar, el Consejo de la Luz dio a los líderes de cada raza una reliquia sagrada de oro. Solo reuniéndolas las cuatro y con la invocación correspondiente, el antiguo palacio de las sombras se alzaría de las profundidades del lago, liberando así el poder oscuro de la Reina de las Sombras.
En la cima de la Montaña Luminosa, donde el Lago Espejo se encuentra, Morgana ofrece al Mago la oportunidad de unirse a ella... mas este la rechaza.
La Reina Umbría invoca a los guardianes de la Montaña Luminosa y recita el conjuro prohibido, en el idioma antiguo:
El antiguo palacio se alza de las profundidades y Morgana reclama lo que, por derecho, le pertenece cumpliéndose así, la primera parte de la profecía de las sombras:
En las profundidades del Lago Espejo, un extraño palacio y guardianes petrificados hacen guardia... Aunque no hay una confirmación explícita, podemos asumir que esta construcción era el hogar de Morgana cuando invadió Safaria y que los escarabajos de piedra son siervos de la Reina Umbría que de algún modo acabaron convertidos en piedra (quizás un efecto de la batalla contra el Consejo de Luz)
La amarga victoria
El Mago vuelve al cruce del Baobab y habla con Inyanga, quien advierte que las profecías siempre encuentran una manera de completarse.
Pese a que la Reina Umbría ha recuperado su poder y eso es verdaderamente amenazante, las acciones del Mago en Safaria han podido, al menos, deshacer su influencia, restaurar la paz y rescatar a los estudiantes desaparecidos.
Este capítulo termina en la oficina de Merlo Ambrosio, quien escucha atentamente al Mago sobre lo ocurrido en Safaria y se prepara para lo peor.
Espera un momento...
¡Hey! Siento si este resumen se te hizo largo... Lo cierto es que suceden muchas muchas cosas en Safaria y este mundo tiene una historia muy profunda y extensa. Me han quedado cosas en el tintero, pero no te preocupes: lo cubriré todo en próximas publicaciones sobre Safaria.